En los tiempos de auge de Napster y el viejo Winamp, uno podía sin mayores problemas buscar MP3 y descargarlos directamente de Internet. Gratis, sin registros sin programas raros. Hoy la descarga directa de Internet ya casi ha desaparecido, gracias a que los artistas y las discográficas comenzaron hace años una lucha interminable para poder...