Desde que vi que el proyecto Loog Guitars fue exitosamente financiado a través de Kickstarter, he tenido ganas de probar una. Las guitarras Loog, ideadas por Rafael Atijas, son instrumentos diseñados para que tanto un niño como un adulto pueda tocar y aprender fácilmente, en poco tiempo. Hace unas semanas conseguí una “prestada” para poder experimentar con ella y vivir el proceso de armado. Les cuento mi experiencia.

El producto

La guitarra viene en una caja de cartón muy prolija y bonita, que dan ganas de arrancarle todo y armarla al instante. La caje tiene una manija, por lo que luego de armada podría servir fácilmente de transporte. Junto con las partes desarmadas viene un manual para el armado y un librillo con las básicas para aprender y tocar.

 El armado

Luego de abrir la caja solo queda la parte más “difícil”, el armado. En 10 minutos armás la guitarra y te sobra tiempo para hacerte un café. Es muy sencillo. Las instrucciones al principio asustan un poco. Son parecidas a esas que vienen con el ropero, ese que luego de armar  te sobran unos tornillos, te faltan otros y todo es medio frágil; igual pero sin todos estos problemas. Está bien detallado, las piezas todas calzan perfectamente y se nota que los materiales son buenos.  Luego del armado se nota que el instrumento queda bien ensamblado, tal como salido de una fábrica.

Loog

 

El sonido

Obviamente no se puede exigir un sonido impecable, pero para lo que es la Loog suena muy bien y con un buen volúmen. Las cuerdas son las mismas que en una guitarra criolla, así que podemos elegir las mismas de la calidad que queramos. Aquí un pequeño clip de lo que hice luego de ensamblarla:

Luego de tocar unos días, lo único que tengo para comentar sobre el diseño es que la altura de la cejilla quizá sea muy alta, aunque ya me comunicaron que es un tema solucionado en los modelos actuales. Por  último, un detalle menor: el modelo en forma de V, aunque es la más linda (para mi) quizá no sea la más cómoda para tocar sin correa 😉

Loog

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