La discusión sobre la calidad de los formatos de audio existe desde siempre. El vinilo vs CD vs WAV, FLAC, MP3 y específicamente dentro del MP3 salen siempre los defensores del 320kbps ante cualquier bitrate inferior.

Sin embargo, hace tiempo noto que la diferencia en un MP3 es cada vez más imperceptible, incluso en algunos archivos codificados a 128kbps.

Hoy Jeff Atwood publicó en su blog las conclusiones de su propia investigación y experiencia en el asunto. En resúmen, concluye que hoy en día es prácticamente imposible distinguir la diferencia entre un audio de CD y un MP3 codificado a un promedio de 160kbps.

¿A quién carajo le importa? Seguramente a pocos. Sin embargo, puede ser útil para ahorrarnos un poco de espacio en disco o en los reproductores portátiles. Una pista promedio a 192kbps es 1,6 veces más pequeña en tamaño que una codificada a 320kbps. Esto quiere decir que si bajamos (o rippeamos) a 192kbps ya nos aseguramos buena calidad y dejamos espacio para más pistas.

El artículo original está muy interesante y tiene también un test para corroborar la teoría. El link al final del post.

Fuentes