Hace poco vimos cómo armar un sitio web efectivo y de bajo costo. Hoy voy a dar un par de ideas que creo que ayudan a la hora de poner música a disposición para la descarga online.

Primero que nada, quería comentar algo que no tiene nada que ver con lo práctico o técnico del asunto.  Creo que es importante detenerse a pensar el porqué uno está regalando su música. No todos los artistas lo hacen por una única razón. A veces es para llegar a más gente, otras veces por una cuestión de principios (la música debe estar disponible para todos, sin costo) o en general por imitación.

No hay respuesta correcta ni recetas en este punto, simplemente es algo que vale la pena detenerse a pensar. Dicho esto, una vez que pasamos esa etapa, llega la hora de poner manos a la obra y regalar ese disco. Aquí sí hay algunos piques.

Qué se hace en general

Se comprimen las pistas, se las tira en un zip/rar y se sube a Megaupload/Mediafire/Hotfile/Rapidshare o todos los anteriores.

Qué tiene de malo y cómo mejorarlo

Lo peor de esta modalidad es que por política de estos servicios, los archivos que no sean descargados con cierta frecuencia son eliminados. Por lo tanto, si un disco no es suficientemente popular es eliminado brevemente luego de la última descarga. Eso causa que  todas aquellas personas que fueron a descargar tu disco no puedan bajarlo. Eso es terrible, no te conoce nadie y encima el único par de referidos que tenés los echás con las manos vacías.

Alternativas para alojar el material

Las alternativas son varias y como siempre el dinero ayuda mucho. Si tenés dinero podés pedirle a tu programador/empresa-web de confianza que te realice un sistema de descargas que recopile los mails de quien descarga y te dé un panel de estadísticas que te diga a qué hora y qué programa de TV estaban pasando cuando tu disco es descargado. Sin embargo, en Ted nos gusta dar soluciones simples y de bajo costo.

Bandcamp

Bandcamp se sigue llevando el premio en lo que es el manejo de las descargas y promoción. Los álbumes no son eliminados nunca y nos provee un panel de estadísticas muy detallado.

Bandcamp - Estadísticasc

La única “desventaja” de este servicio es que requiere que subamos archivos sin compresión (WAV/AIFF/FLAC), y pueden pesar fácilmente unos 20MB.

Dropbox y similares

Dropbox permite subir archivos a una carpeta pública para compartir y descargar. Hay que remarcar que si bien no apunta a ser un almacenamiento virtual para descargas, tiene un límite de transferencia enorme, lo cual hace prácticamente imposible que el archivo quede inhabilitado por esa causa.

Con características similares, también existen CloudApp (mi recomendado, ya que lleva la cuenta de descargas, pero eso solo Mac), cx.net (con 10GB de capacidad) y UbuntuOne, entre otros.

Otros detalles importantes

Ya con el hecho de que el consumidor pueda hacerse del producto podemos decir que lo más importante está cubierto. De hecho a la mayoría solo le importa eso. Sin embargo, hay otros detalles que pueden arruinar la experiencia.

Poné solo lo necesario

No incluyas un PDF con la historia de la banda, fotos de la sesión del disco o variaciones del arte de tapa. Todo eso engorda el archivo final y los clientes no gustan esperar.

Nombrá los archivos

Seguí un formato legible para el nombre de los archivos, por ejemplo “01 – NombreArtista – NombrePista.mp3” en vez de “Track001.mp3”.

Etiquetá los archivos

Incluí nombre de artista, álbum, nombre de pista, fecha en las etiquetas del archivo. Incluso podés incluír el arte de tapa, que luego se puede ver en Winamp, WinMediaPlayer o en el iPod. Hay varios programas gratuitos que permiten hacer esto.

Zip, no rar

Quizá resulte muy quisquilloso, pero hay aún un porcentaje que no tiene el WinRAR crackeado en su computadora. De hecho zip es un formato abierto y hoy en día cualquier computadora trae una utilidad por defecto para descomprimirlo, para qué limitarte.

Por último, solo resta compartir el enlace en las redes en las que estén involucrados y monitorear las reacciones y descargas.