Muchas veces vemos  como artistas regalan su primer EP o incluso álbumes enteros. Las razones son obvias, la más importante es lograr tener una difusión más amplia y rápida. La idea parece funcionar, pues hasta el disco más insólito llega a cultivar unos cientos de descargas, y si pensamos en que al menos un 20% lo compartió con un conocido o lo escuchó en público, los números son aún más interesantes.

Sin embargo, algunos creen que este método solo funciona bien cuando la banda ya cuenta con una buena base de fanáticos, que se van a encargar de difundir el nuevo material e influenciar a aquellos que comparten sus gustos musicales.

Por esta razón, lo que recomienda Jonathan Ostrow de Music Think Tank es tratar de convertir esa transacción unilateral que es la descarga de un álbum, en un intercambio que beneficie tanto al artista como al consumidor. Para ello, propone algunas alternativas.

Recolección de e-mails

Esta es una de las formas más viejas de marketing online, sin embargo sigue funcionando de manera excelente. Las listas de correo permiten tener un canal directo y personalizado entre el artista y cada consumidor. Los tweets y los status en facebook quedan perdidos en el tiempo eventualmente, pero un e-mail permanece en nuestra casilla de entrada hasta ser leído.

Estas listas son ideales para obtener mayor compromiso de los fanáticos, ofreciendo material exclusivo, oportunidades de pre-venta, descuentos, etc. El artista gana fanáticos y el consumidor gana en productos exclusivos de la banda.

Una buena herramienta para aprovechar este tipo de recurso es Bandcamp. Bandcamp permite al artista ofrecer su  música a cambio de una dirección de e-mail, donde el usuario recibe el link de descarga. Es gratuito y puede customizarse para utilizar en tu propio dominio.

Bandcamp de Omar Rodríguez-López

Intercambiar Tweet/Facebook Share por link de descarga

TwitterOtra “forma de pago” para estra transacción es el intercambio de un tweet o una publicación en Facebook a cambio de material discográfico. En pocas palabras, el usuario publica un tweet al respecto de la banda o el disco y recibe el link de descarga. Aquí el beneficio es generar un poco de ruido y exposición.

La desventaja de este método es que su efectividad dependerá de la cantidad de seguidores y reputación que tengan tanto el consumidor como el artista.

Por supuesto que sería muy engorroso realizar esto a mano. Si bien puede programarse algo a medida, existen un par de herramientas gratuitas que hacen esto mismo:

  • Tweet For A Track: Permite customizar el tweet y llevar la cuenta de cuantas descargas se realizaron. Requiere ingreso de e-mail al realizar la descarga.
  • Pay With A Tweet: Similar al anterior, pero no requiere ingreso de e-mail.

Fuente

Why you should never give away your music for “free” | Music Think Tank