Chris Cornell - ScreamMucho se ha dicho del más reciente disco de Chris Cornell y muchísimo más se comentó sobre su colaboración con el productor estrella Timbaland.
Nos preguntamos si habría hecho alguna apuesta y perdió, si por una vez en su vida quería sonar en una discoteca, o simplemente quiso probar algo bien diferente.

Al no poder contestar ninguno de estos interrogantes, dejamos las conjeturas de lado y vamos a lo concreto: cómo suena realmente Scream.

El arte del disco es el punto de partida para la elaboración de una primera impresión del álbum, y este caso no es la excepción. A lo largo del “librito” aparece Cornell sucesivamente haciendo pedazos unas muy lindas Les Paul. Imagen más que elocuente para lo que es el sonido del disco: no suena una guitarra.

Ya sabíamos que esperar al escuchar el disco, así que no pudimos fingir sorpresa cuando al comenzar “Part of Me”, la primera canción, escuchamos unas voces electrónicas diciendo cosas ininteligibles. Lo dejamos pasar. Seguimos escuchando y llegamos al estribillo: “That bitch ain’t a part of me”. Palabras del Bronx puestas en la boca de un cuarentón de Seattle. No pega.

Continúa el disco y las canciones se van fusionando una con otra, teniendo como vínculo los beats y otros sonidos extraños. Olvidate del punteo de guitarra y el sólo de 2 minutos.
Los ohs! heys! y wiki wikis, coros en loops y yeahs, las típicas intervenciones de Timbaland son aquellos elementos que predominan en el fondo musical. Incluso para completar el cartón aparece en coros Justin Timberlake en el séptimo track “Take Me Alive”. ¿No sigue sonando inapropiado?

Sólo una canción vale la pena. La única pieza en bruto que mantuvo lejos de las manos del Willy Wonka de la musica pop, la canción con la cual se mantiene fiel a sí mismo, es irónicamente el track escondido. “Two Drinks Minimum” es un blues triste sobre el alcohol(ismo) que fácilmente podría haber estado en su disco de estudio anterior Carry On. Ahora sí, guitarras, harmónica y un órgano dramático. Con un disco entero de esto ya estaba bien.

Para finalizar, una anéctdota que puede resultar muy ilustrativa. Al poner el disco mi hermana pensó que quien sonaba no era otra que Britney. Y no estaba demasiado equivocada. Escuchen “Toxic” de la diva pop y después “Watch Out” de nuestro vilipendiado cantante.