Charly Alberti, baterista de una de las grandes bandas del continente, Soda Stereo, y cuyo verdadero nombre es Carlos Alberto Ficicchia Gigliotti (cual si fuese protagonista de un culebrón de la tarde), lleva la música en las venas.

Eso es, en parte, gracias a su padre Juan Alberto Ficicchia (también conocido como Tito Alberti).

Éste señor, además de ser un gran compositor y baterista de jazz reconocido en la época del 40 y 50 en la Argentina, y engendrar a “Charly”, escribió una de las canciones infantiles más brillantes y tarareadas del mundo: El elefante trompita.

Con ese antecedente, es imposible no ser un prodigio de la música.

Yo tengo un elefante, que se llama trompita, que mueve las orejas llamando a su mamita.
Y la mamá le dice: “portate bien trompita, sino te voy a hacer chas chas en la colita…